Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


miércoles, 29 de julio de 2015

NURIA - GORGES DE CARANÇÀ. 2ª Etapa: del Estany de les Truites a les Gorges de Carançà (por el refugio Ras de Carançà)

Fecha de realización: 29 de julio de 2015
Caminantes: Ana Rodriguez y yo.
Recorrido total de la ruta: unos 25 km en dos etapas.
Segunda etapa: 15'5 km

Durante toda la noche ha soplado viento, a ratos con ráfagas bastante fuertes.
Y por la mañana sigue soplando.
Nos despertamos con las primeras luces del día, recogemos los sacos y nos ponemos en marcha.
Los primeros rayos del sol tiñen de anaranjado las cimas más altas y dan al paisaje un toque de gran belleza.

Espectacular belleza, con los primeros rayos del sol.

Seguimos en descenso, bordeando la riera (ya convertida en auténtico río) de Carançà.
El terreno es herbado, con extensos prados y grupos de vacas pastando tranquilamente.
No tardamos en llegar al refugio Ras de Carançà, donde aprovechamos para hacer una pausa y tomar un merecido y reconfortante café con leche.

Refugio de Ras de Carançà.

También aquí nos abastecemos de agua de una fuente que hay junto a la entrada.
Seguimos camino, descendiendo en dirección a las Gorges de Carançà, alternando bosques y prados de alta hierba.

Bosques, prados y rincones casi mágicos.

El sendero es muy fácil de seguir y no tiene pérdida. Seguimos el curso del río, que poco a poco va creciendo y aumentando la bravura de sus aguas.
Siempre en descenso, dejamos los predos y empezamos a adentrarnos en espectaculares bosques de ribera, donde no faltan los avellanos, los musgos, los helechos.... Una gozada!

Rodeadas de exuberantes bosques de ribera.

Lo más destacable de este tramo es que nos hace pasar por camino muy rocoso y que nos obliga a extremar las precauciones para no resbalar o torcernos un pie.
Pero con cuidado, y sobretodo disfrutando de la embriagadora belleza que se esconde por todos los rincones, superamos el reto y llegamos al primer tramo de pasarelas.

Inicio de las primeras pasarelas.

Y aquí empieza la auténtica aventura.

Espectaculares puentes colgantes.

El valle se ha convertido en una profunda garganta que impide el paso a ras del agua, por lo que se ha construido todo un sistema de pasarelas metálicas y puentes colgantes, alternando con algunos tramos que se pueden recorrer junto al río, y que hacen las delicias de todos aquellos que visitan este lugar.

Genial para poder disfrutar de la belleza de este entorno.

No obstante debo hacer una aclaración:
Las pasarelas son muy estrechas, unos dos palmos de ancho (es casi imposible cruzarse dos personas), aunque disponen de cables de vida a los que poder sujetarse. Y su altura en algunos tramos es considerable.
Y los puentes colgantes ofrecen un fuerte balanceo a nuestro paso (su anchura es la misma que las pasarelas)
Con ello no quiero desanimar a nadie, pero las personas aprensivas a este tipo de situaciones o con vértigo, pueden pasarlo realmente fatal.
Es un sitio realmente espectacular.

Espectacular bravura....

La arrolladora fuerza del agua, formando espectaculares saltos y preciosas pozas, se mezcla con una exuberante vegetación que convierte todo este entorno en un auténtico paraíso.

Sobran las palabras....

Una vez finalizadas las pasarelas, llegamos a otro espectacular tramo del camino.
Encontramos un cruce con dos opciones y nosotras seguimos el de la izquierda, que nos indica "Thues, par corniche"
Seguimos el camino por un precioso bosque, llegamos junto al lecho del río y de nuevo más pasarelas, que desembocan en un sendero excavado en la roca.

El camino de la cornisa.

Este es en camino artificial de espectacular belleza, excavado en la rocas y rodeando grandes riscos.
Este es otro punto a tener en cuenta para personas con vértigo.
A pesar de ser seguro y disponer en todo momento de un cable de vida, es bastante estrecho y llega a tener una espectacular altura.

El cable da seguridad para pasar por el
estrecho camino.

Desde este camino tenemos unas fantásticas vistas de toda la garganta, al fondo de la cual saltan las aguas del río Carançà.

Un paseo genial

En la pared del frente vemos otro transitado camino que también desciende hasta Thuès, más suave pero sin las espléndidas vistas que hemos podido disfrutar nosotras.
Nos acercamos al final de la ruta.
Empezamos a ver la población de Thuès a nuestros pies, un típico pueblo de esta zona, con sus llamativos tejados a dos aguas de color negro.

Llegando al final de la ruta.....

El sendero deja de planear e iniciamos un fuerte descenso por terreno muy rocoso, que nos dejará en pocos minutos en un gran párquing. Una amplia zona de pic-nic con servicios y un par de bares, nos ofrece un merecido descanso hasta la hora de tomar un autobús que no llevará a la Tour de Carol. En este sitio podremos coger un tren hasta Ribes de Freser, donde el día anterior habíamos dejado el coche.
Esta ha sido una ruta preciosa.
Durante estos dos día hemos disfrutado de entornos de espectacular belleza y de vivencias y sensaciones que no tienen precio. Un placer para todos los sentidos.
Como siempre digo, a levantar el cuerpo del sofá, y a caminar!!


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martes, 28 de julio de 2015

NURIA - GORGES DE CARANÇÀ. 1ª Etapa: De Nuria al Estany de les Truites (per Noucreus)

Fecha de realización: 28 de julio de 2015
Caminantes: Ana Rodriguez y yo.
Recorrido total de la ruta: unos 25 km en dos etapas.
Primera etapa: 9'5 km.


El magnífico Santuario de Nuria, punto de partida de esta ruta.

Esta es una espectacular ruta que une el Santuario de Nuria, en la Vall de Nuria (Girona), con el pequeño pueblo francés de Thuès-entre-Valls, pasando por el coll de Noucreus y recorriendo les Gorges de Carançà.
Una combinación perfecta de excelentes vistas (cuando el tiempo lo permite), altas cumbres, profundos valles, pequeños lagos, ríos de bravas aguas y rincones de gran belleza.
Una gratificante experiencia, durmiendo en un hotel de millones de estrellas, disfrutando del contacto con la Naturaleza, de la compañía de mi hija, de inigualables sensaciones...

Mi hija, mi acompañante en esta aventura, frente al lago de Nuria.

Dos días, desconectadas del mundo, sin móvil, sin redes sociales, sin correo electrónico.... sólo mi hija y yo. Una delicia.
El kilometraje que hemos hecho nosotras es muy personal. Lo que se suele hacer es pasar la noche en el refugio Ras de Carançà, que se encuentra a unos 15 km de aquí. Pero nosotras hemos decidido disfrutar e ir a nuestro aire, y parar donde nos gustara.

En Ribes de Freser tomamos el cremallera hasta Nuria. Una grata sorpresa: por estar federada y presentar la tarjeta tengo un 15% de descuento (dos euros), en el billete.
En Nuria no pueden faltar las fotos. Este es un lugar precioso.

El río Noufonts nos ofrece preciosos rincones.

Pero no podemos pasar toda la mañana ahí, embobadas.... Hay que empezar la ruta.
Justo al lado de la estación del telecabina empieza el camino.
Iremos siguiendo el GR-11, en constante ascenso, junto al curso del río de Noufonts, atravesando la Coma de les Molleres (donde nos cruzamos con un rebaño de vacas), hasta el Pont de l'Escuder.

El Pont de l'Escuder.

Este es un pequeño puente de madera por el que cruzamos el río.
Seguimos ascendiendo, por terreno herboso, ahora en paralelo con el río Noucreus, con los ojos puestos ya en el coll de Noucreus, alzándose altivo ante nosotras.
El último tramo del ascenso es el más duro, y con ganas.

Con los ojos puestos en el coll de Noucreus y su vertiginosa subida.

El tramo de camino que va desde Nuria hasta el coll de Noucreus es de 5,1 km, a lo largo de los cuales remontamos 842 metros de desnivel.
Pero en el último kilómetro, lo que remontamos es un desnivel de 238 km...
A cada paso las vistas se hacen más espectaculares.

espectaculares vistas del valle y el camino que vamos dejando atrás.

Llegamos a los pies del Serrat del Mig, desde donde podríamos tener una excelentes vistas sobre Coma de Vaca, pero una espesa niebla se ha adueñado del lugar y no nos deja ver nada.
Un giro a la izquierda, y ahora en un no tan marcado ascenso, llegamos a la parte más alta de nuestra ruta: el coll de Noucreus.

Coll de Noucreus.

Un buen sitio para comer un poco y reponer fuerzas.
A partir de aquí ya todo es cuesta abajo (salvo pequeños y puntuales remontes).
Aprovechamos y acabamos de llegar a la cima del Pic de la Fossa del Gegant, y volvemos a retomar el GR-11.

Donde no hay niebla, las vistas son espectaculares.

Un fuerte viento nos azota con ganas y una espesa niebla nos niega las vistas sobre Coma de Vaca...
¿Qué se le va a hacer? Por aquí arriba el tiempo es así.
Seguimos en suave descenso hasta el Coll de Carançà y en este punto dejamos el GR-11 a nuestra derecha y tomamos el sendero que va a la izquierda.

Nos sentimos observadas....

Nos dirigimos a una zona de pequeños lagos glaciares de gran belleza.
El primero es el Estany Blau, de un intenso color azul que le confiere una gran belleza y presidido por el imponente Pic de l'Infern, que nos ofrece una vista espectacular.

L'Estany Blau

Descendemos por un sendero en fuerte pendiente hasta llegar al agua, pasamos unos momentos ensimismadas con su belleza y seguimos camino, hasta el siguiente lago, l'Estany Negre.

l'Estany Negre

De l'Estany Negre nace la Riera de Carançà, que iremos siguiendo en nuestro camino hasta llegar a sus impresionantes gargantas.
De nuevo se impone su abrumadora belleza. Pero también se impone la necesidad de seguir, ahora por un sendero poco marcado, aunque bastante intuitivo, siguiendo el curso de la Riera de Carançà, hasta llegar al Estany Gran de Carançà, o Estany de les Truites.

El valle se abre y da paso a prados.

Antes de llegar a l'Estany de les Truites, el terreno se abre para dar paso al Planell de l'Estany, con amplios prados, rebaños de vacas y una barraca de piedra de buen tamaño, muy útil para pasar una noche o refugiarse del mal tiempo.

Barraca de piedra

Dejamos atrás la barraca y llegamos al amplio Estany de les Truites.
Es un entorno magnífico, más amplio que en los anteriores lagos, rodeado de pequeños bosquecillos de pinos y con gran cantidad de gente acampada dispuesta a pasar la noche.

Estany Gran de Carançà, o de les Truites

Nosotras nos disponemos a hacer lo mismo, pero con una variante.
No llevamos tienda de campaña. Hemos decidido pasar la noche en el mejor de los hoteles del mundo, uno que tiene millones de estrellas.
Dejamos atrás la zona donde ha acampado la gente y, un poco más adelante, encontramos un pequeño lago. Buscamos un buen sitio para estirar los sacos y lo encontramos cerca de unos pinos, en terreno un poco elevado.

Un entorno genial para pasar la noche....

Dormir bajo el cielo estrellado, sintiendo los sonidos de la noche y disfrutando de la inigualable sensación de la soledad del lugar... Para mí, no tiene precio.
Buenas noches y hasta mañana.

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(Espero poder resolver algún día mi problema con el pase de diapositivas...)
De todas maneras no os voy a dejar sin las fotos.

domingo, 26 de julio de 2015

ESTANY DE SANT MAURICI - Cascada de Ratera - Estany de Ratera - Refugi d'Amitges - Port de Ratera

Ruta realizada el día 26 de julio de 2015
Recorrido: unos 22,2 km
Desnivel acumulado: 1.320 metros.
Caminantes: Trotacamins de Martorelles, Ana Rodriguez y yo.


Estany de Sant Maurici, una maravilla de visita obligada...

Para disponer de tiempo suficiente para hacer esta ruta con tranquilidad nos hemos cogido dos días, en este caso el 25 y 26 de julio de 2015.
Esta es una ruta circular, aunque de regreso tenemos que deshacer un buen tramo de camino por el que ya pasamos a primera hora.

Sábado día 25
Nos desplazamos hasta Espot, donde pasamos la noche en unos apartamentos que ya tenemos reservados desde hace tiempo.

De camino hacia Espot.

El trayecto hasta Espot es largo, pero si lo amenizamos con alegres charlas y con algunas paradas, en miradores de carretera, o en Sort, pueblo que cruzamos y en el que no podemos abstenernos de comprar unos décimos de lotería, puede resultar bastante llevadero.

Parada en Sort, en la Bruixa d'Or

Llegamos a Espot a media tarde, y empezamos por distribuirnos en los apartamentos que tenemos reservados.

Espot

La cena, en un restaurante en el que nos sirven generosas raciones de buena comida y, para los más expeditivos (o alocados, no se....), una copa en Llavorsí, a donde nos desplazamos por ser la Fiesta Mayor, en busca de un poco de marcha o.... ¡a saber qué! Aunque lo mejor de todo es pasarlo bien y divertirse, todo y sabiendo que aunque hayamos llegado al apartamento a las dos de la madrugada, mañana a las seis tenemos que estar en pie....

Domingo día 26
Abandonamos los apartamentos sobre las siete de la mañana, y nos acercamos con los coches hasta el párking que hay a unos cuatro kilómetros más arriba.
Las primeras luces del día parecen anunciar que éste va a ser espléndido y con sol radiante.

El día promete.....

Empezamos a caminar por una ancha pista forestal, alternando algunos tramos de preciosos senderos, en suave ascenso, y junto al río Escrita.

Precioso entorno...

El paisaje es magnífico y el sol naciente empieza a iluminar las cimas de las montañas más altas.
Pasamos por la Ermita Sant Maurici, donde hay una fuente de caño generoso y de agua helada, y seguimos hacia el Estany de Sant Maurici.

Y espesos bosques, de los que parece estar
a punto de salir algún duende....

No tardamos mucho en llegar ahí, puesto que el camino es bueno y el ascenso bastante suave.
Pasamos un buen rato junto a las aguas del majestuoso Estany de Sant Maurici, admirando los bellos colores y los reflejos de las montañas en sus tranquilas aguas, favorecidos por un dia radiante.

Belleza de ensueño

Bordeamos un poco el lago y tomamos un sendero que nos lleva hasta la cascada de Ratera, un espectacular salto de agua que hace que nuestras cámaras de fotos empiecen a sacar humo...

Cascada de Ratera

Tras la exhaustiva sesión de fotos, retomamos el sendero, ahora ya en marcado ascenso, hasta llegar a la parte alta del espectacular salto de agua que hemos visitado hace unos minutos. Seguimos el sendero, y llegamos a l'Estany de Ratera, punto ideal para recuperar fuerzas con un buen desayuno.
Con las pilas bien cargadas seguimos adelante.

Estany de Ratera

Unos pocos metros más adelante llegamos a uncruce. Es en este punto donde empieza lo que será la parte circular del recorrido.
Tomamos el sendero de la derecha, en dirección al Refugi d'Amitges, y volveremos por el de la izquierda.
Dejamos atrás l'Estany de Ratera, pasamos junto a l'Estanyol de Ratera, en el que podemos observar una buena cantidad de truchas, y l'Estany de la Bassa, que también dejamos atrás.

El camino se vuelve más exigente. Pero se compensa por las bellas vistas.

A partir de aquí el desnivel de subida se vuelve más exigente. hasta que llegamos al Refugi d'Amitges.
Un paraje de gran belleza, con preciosas vistas desde el refugio.

Rodeados de belleza

Junto al refugio, l'Estany Gran d'Amitges, todo ello bajo las Agulles d'Amitges que presiden altivamente todo el entorno, confiriéndole una belleza muy especial.

Les Agulles d'Amitges.

Una breve parada en el refugio para tomar una cerveza y unas patatas que nos ayudan a reponer las fuerzas que vamos a necesitar todavía, puesto que aún nos queda un trecho para culminar la parte más alta de la salida de hoy.
Continuamos la marcha por un sendero que sigue ascendiendo sin piedad. Pasamos entre dos lagos: l'Estany dels Barbs y l'Estany de la Munyidera.

Estanys dels Barbs y de la Munyidera.

Y seguimos ascendiendo. Como si tuviéramos que llegar al cielo...
El camino es duro, pero las vistas que se abren ante nuestros ojos compensan todo el esfuerzo. Todo el camino y los lagos que hemos estado recorriendo quedan a nuestros pies...
Ya queda poco. Tras un tramo de duro ascenso, el camino se suaviza y por fin alcanzamos el Port de Ratera.

En Port de Ratera, rodeados de espectaculares paredes rocosas.

Este era nuestro gran reto. Llegar hasta el Port de Ratera.
Lo cierto es que todo el esfuerzo empleado ha valido la pena. Por su altura, las vista son excepcionales.
A nuestra derecha queda l'Estany del Port de Ratera, y a partir de este punto ya empezamos el descenso.

La belleza nos acompaña durante todo el descenso.

El camino  se hace largo. Las grandes piedras y el acusado desnivel hacen que nuestras rodillas se resientan un poco más de lo que desearíamos.
Pero poco a poco, con cuidado de no tropezar y bajar rodando, descendemos a pasos agigantados hasta l'Estany de les Obagues de Ratera.
Un paraje precioso se abre ante nosotros. Estamos llegando al cruce donde finalizaremos la parte circular de esta excursión.

Casi un paraíso....

En poco rato, ahora ya en un descenso bastante más suave, cerramos el círculo. Y en unos momentos volvemos a estar en l'Estany de Ratera.
Ahora sí que toca una buena parada y volver a reponer fuerzas.
Las transparentes aguas del lago, el calor y el esfuerzo que han hecho nuestros pies se merecen que nos descalcemos y nos adentremos en las frías aguas, hasta casi las rodillas.
Comemos nuestros bocadillos (o nuestras ensaladas) con gran calma, disfrutando de la paz y tranquilidad que ofrece este lugar de mágica belleza.
Ya repuestos iniciamos el camino de regreso.

La jornada se acaba, pero no la belleza....

Ahora sólo nos queda deshacer el camino que ya recorrimos esta mañana.
Pero aunque pueda parecer monótono, nada más lejos de tal cosa.
Es media tarde, y el tono y el brillo de las luces han cambiado del todo, ofreciéndonos una nueva visión del entorno que de nuevo parece hechizarnos, como si lo viéramos por primera vez.

Sant Maurici, con una luz diferente.

Volvemos a pasar por la Cascada de Ratera, nos detenemos de nuevo unos minutos en l'Estany de Sant Maurici y regresamos al párking donde tenemos los coches.

Una ruta de gran belleza que toca a su fin...

Esta ha sido una salida fantástica.
Un sol radiante nos ha acompañado durante toda la jornada, propiciando el disfrute de impresionantes vistas.
Y hemos podido comprobar que aun estamos en buena forma para superar retos como este. Tal vez un poquito más lentos que cuando éramos jóvenes, descansando más a menudo, pero alcanzando nuestros objetivos.
Como digo siempre, a levantarse del sofá y a caminar!

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jueves, 23 de julio de 2015

LES PLANES D'HOSTOLES - Riera de Cogolls - Castillo de Hostoles - Rio Brugent

Salida realizada el día 23 de julio de 2015
Recorrido: 9'5 kilómetros.
Caminantes: Mi hija Ana Rodriguez y yo.


El pueblo de Les Planes d'Hostoles, custodiado por los
altos riscos de El Far.

Una ruta genial para hacer en verano.
Hemos descubierto rincones de gran belleza y, a pesar de la época y la sequía del verano, nos ha sorprendido la cantidad de agua que hemos encontrado.
Es una ruta circular que se puede hacer perfectamente en los dos sentidos. Yo he elegido el sentido anti-horario porque así la ascensión al castillo se hace por cuestas más suaves (el calor hoy es muy agobiante), y las pozas más grandes quedan para el final, por si a alguien le apetece un buen baño y relajarse....
Llego a la población de Les Planes d'Hostoles y aparco en la explanada que hay justo al lado del cementerio. Mi hija ya me está esperando (hoy me ha tocado ir un buen rato detrás de un tractor.....)
Nos ponemos en marcha sobre las 8'45 de la mañana.

Un mágico toque de frescor, con
las primeras luces del día.

Nos dirigimos hacia la entrada de la carretera de Cogolls y la seguiremos un rato, pasando por delante del Llober(una masía de turismo rural), hasta cruzarnos con la Vía Verda del Carrilet, donde giramos a la derecha y la seguimos.
En breve llegamos a un nuevo cruce con un palo indicador y giramos a la izquierda, por un ancho camino empedrado.
Pasamos cerca de algunas grandes masías. La Casica, La Gabella, Can Tupí....
Nos adentramos en un precioso bosque de encinas y robles, hasta que llegamos a las primeras pozas.
"Les Grades." Un rincón precioso. En este punto, la Riera de Cogolls ha formado unos escalones (o gradas) y pequeñas pozas de gran belleza.

Les Grades

Y en este punto debemos cruzar la riera, que sorprendentemente baja bastante llena y nos obliga a descalzarnos...

El paso por donde hay que cruzar está cubierto por el agua.

Ya al otro lado de la riera y un poco más arriba, La Clota.
Más escalones por los que se desliza el agua.

La Clota

Y unos troncos que hacen de puente colgante natural para que los más atrevidos puedan tener una visión diferente del lugar. O un buen remojón...
Llegamos al Pas de La Clota, un paso de cemento sobre la riera, y tomamos el camino de la derecha.
En suave ascenso y disfrutando de algunos saltos de gran belleza a los que se accede por senderos bien marcados que surgen a nuestra izquierda, llegamos a uno de los rincones más hermosos de la ruta de hoy: el Salt del Molí dels Murris.
Un gran salto que forma una poza de gran tamaño.
Un entorno de excepcional belleza.

Gorg del Molí dels Murris

Se puede trepar hasta la parte alta del salto y la vista del lugar es preciosa.
Visto este lugar volvemos a pasar por el Pas de la Clota, hasta la carretera de Cogolls, que seguimos unos metros, hasta encontrar un sendero a nuestra izquierda que nos conducirá al castillo.

El castillo, en el segundo cerro,
nuestro próximo objetivo...

El bosque de encinas y pinos nos protege un poco del sol abrasador que está cayendo. La subida no es tan fuerte como si la hubiéramos hecho por el otro lado, pero sudamos lo nuestro para llegar arriba.
Imprescindible llevar agua en cantidad para hacer esas rutas.
Pasamos por el collet de la Fontplana y el Castellet, un cerro al que se sube con una fácil trepada y desde el que hay unas espectaculares vistas.
Y ya desde ahí, cuatro pasos más y llegamos al castillo de Hostoles, en ruinas y en proceso de restauración.
Castell d'Hostoles
Este estratégico punto (un esbelto cerro), es una excelente atalaya desde la que disfrutar de excelentes vistas. El valle del río Brugent, la riera de Cogolls, con sus masías y pequeños núcleos de población, los pueblos cercanos, los altos y desafiantes riscos de El Far.... Un lujo!

Preciosas vistas....

Este es un buen sitio para comer, a la sombra de unos árboles, disfrutando de las vistas...
El descenso es vertiginoso. Un zigzagueante  sendero nos conduce hasta la carretera en pocos minutos.
Cruzamos la carretera y.... a disfrutar de magníficas pozas y saltos que, a pesar de bajar poca agua, forman rincones para perderse y no dejarse encontrar....

Bellísimos rincones...

Primero un puente de piedra, que en estos momentos está en obras. Y seguimos.
Para recorrer ese entorno hay que seguir los senderuelos que llevan a las pozas y a los saltos. En algunos tramos hay que alejarse del agua, o están emboscados, o pueden parecer perdedores. Pero no tienen ningún secreto.

Impresionante belleza que invita al baño.

Uno de los tramos más hermosos y más gratificantes (a mi gusto), es el que se hace siguiendo la acequia que se utiliza para regar los campos.
Pasado el puente llegamos al Gorg de la Mola y la Cova de La Torre. Por aquí el río ha excavado las paredes rocosas formando cuevas y cavidades.

Cova de la Torre

Para llegar al Gorg de la Laura y la Resclosa Gran de Can Paulí, el sendero se aleja del agua para esquivar una zona muy emboscada.

Parece una selva....

El rincón que se descubre cuando se vuelve al río es maravilloso. Para pasar horas en él. Para perderse, y rezar para que no te encuentren...

Resclosa Gran de Can Paulí

Justo a continuación de la Resclosa empieza un recorrido verdaderamente encantador: la acequia, por cuyo borde andaremos con mucho cuidado de no caer al agua. El entorno es encantador.

La acequia.

Cuando llegamos al final de esta acequia, nos adentramos en zona de huertos. Sobretodo, mucho cuidado y respeto para los sembrados.

Kiwis

Si cuando llegamos a los huertos buscamos un sendero que gire a la derecha, hasta una pista, y la seguimos también a la derecha, volveremos al río para ver el Gorg de la Plana y el Gorg del Durán. A nosotras nos faltó tiempo para este último tramo. La verdad es que nos pasamos un buen rato en la Resclosa, haciendo fotos y disfrutando de su paz y tranquilidad...
Una ruta magnífica, con una buena combinación de agua y montaña; caminos soleados y zonas umbrías; pequeños rincones y amplias panorámicas....
Muy recomendable para todos, sobretodo en verano, que ofrece el aliciente de un buen baño....
Salud y a caminar!