Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


viernes, 3 de abril de 2015

VALL DE BOÍ - Pueblos y románico

Ruta realizadael día 3 de abril de 2015 (Viernes Santo)
Recorrido: unos 18 km
Caminantes: Ton Brecha y yo.

Esta es una ruta que no deja indiferente al viajero. A lo largo del recorrido he ido descubriendo uno de los valles más hermosos del Pirineo, la Vall de Boí.

La belleza de este valle no deja indiferente al viajero...

Este valle ocupa la cuenca principal del río Noguera de Tor, y está custodiado por por impresionantes montañas que se alzan altivas y desafiantes, protegiendo un privilegiado y hermoso entorno natural. En él se encuentra el conjunto románico de las iglesias de la Vall de Boí, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2.000.
Este conjunto románico  está compuesto por las iglesias de:
Sant Climent y la de Santa María en Taüll.
Sant Joan de Boí.
Santa Eulàlia d'Erill la Vall.
San Feliu de Barruera.
La Natividad de Durro.
Santa María de Cardet.
Santa María de Coll.
Ermita de Sant Quirc de Durro.
Todas ellas fueron construidas durante los siglos XI y XII.

Empezamos a caminar sobre las 8'15 de la mañana con un día un poco fresco pero con buen tiempo.

Senderos de gran belleza....

Salimos de Barruera, a ratos resiguiendo el cauce de la Noguera de Tor y a ratos por hermosos senderos, atravesando campos y bosques de árboles desnudos, ascendiendo suavemente al principio, hasta encarar un tramo en fuerte pendiente, cortando la carretera y que nos conduce a Erill la Vall, el primero de los pueblos por los que pasaremos.
Aquí podemos admirar la belleza de la iglesia de Santa Eulalia.

Cruzamos el pueblo y seguimos, pasamos por amplias zonas de verdes pastos, siempre custodiados por esos gigantes aún nevados, cruzamos la Noguera de Tor y llegamos a Boí, donde se encuentra la iglesia de Sant Joan de Boí.


Nuestra próxima cita está en Taüll, donde se encuentran Santa María de Taüll y la espectacular Sant Climent de Taüll.







No desaprovechamos la ocasión de ascender hasta un cercano mirador, la Santeta, desde el que tenemos una espectacular vista del valle.

Preciosas vistas desde el mirador de La Santeta.

Regresamos a Taüll y deshacemos el camino hasta volver a Boí, desde donde nos dirigimos hacia Durro.
El sendero hacia Durro es especialmente encantador.

En muchos puntos de nuestro camino podemos disfrutar de
excepcionales vistas, como esta....

Entre prados, rocas y boj, con impresionantes vistas del valle con la Noguera de Tor al fondo, el camino se hace muy agradable y se convierte en un agradable paseo, hasta llegar a Durro.
Lo cruzamos, y puesto que tenemos que volver a aquí, decidimos visitar primero la ermita de Sant Quirc,


Altiva, desafiante sobre un cerro, con el pueblo de Barruera a nuestros pies... La belleza y las sensaciones me dejan sin palabras...

Barruera a nuestros pies

Pasamos un rato contemplando el paisaje, las vistas del valle, la ermita y una fuente que estáa pocos metros de ella.... Sensaciones que no se pueden describir, hay que vivirlas para conocerlas...
Regresamos a Durro, cortando algo de camino por por senderos, entre rebaños de vacas, que pacen tranquilas.

La Natividad, en Durro

En este pequeño pueblo se pueden observar construcciones muy antiguas. En las casas que no han sido restauradas se hace evidente su antigüedad, que se respira en algunos rincones de la población.

Sabor a antiguo.....

Aquí se encuentra la iglesia de la Natividad, en la que nos llama la atención la puerta, con un enorme cerrojo y una fuente.
El regreso a Barruera lo hacemos por por senderos entre avellanos y robles sin hoja, cruzándonos con el Barranc Gros y sus saltarinas aguas, con el toque de verdor del boj y el musgo sobre las piedras...

El regreso a Barruera lo hacemos por senderos como este....

Una delicia para los sentidos.
Esta ha sido una ruta encantadora, llena de elementos de gran riqueza. Para mí, una ruta 10.
Por los paisajes y las vistas, espectaculares y de gran belleza. Las bravas y saltarinas aguas de los ríos y torrentes que hemos ido cruzando. Las iglesias románicas, Patrimonio Mundial de la Humanidad. El encanto de esos pueblos de tan marcado carácter pirenaico, y sus gentes...
Y mi especial agradecimiento a Ton, amigo y residente en Barruera, que me ha ayudado a descubrir todas estas maravillas.

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