Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


jueves, 28 de agosto de 2014

EL PEDRAFORCA - Desde Gósol

Ruta realizada el día 16 de julio de 2014.
Recorrido: unos 10km.
Caminantes: yo misma.

Esta subida al Pedraforca fue un extra que hice mientras recorría el Camí dels Bons Homes.
Estaba en Gósol, ¿Qué menos que dedicarle una jornada a esa mítica montaña? Y eso es lo que hice.
Pasé la noche en el albergue El Molí de Gósol. Este albergue está a un kilómetro del centro del pueblo, es un antiguo molino restaurado y está situado en un entorno muy agradable.


Como siempre me levanto a primera hora e inicio la ruta con los primeros rayos del sol naciente.
Cruzo el pueblo de Gósol y me dirijo al barrio de La Guardia, donde encuentro una señal que indica el inicio del camino, un PR con señales amarillas y blancas que seguiré en todo momento.
El primer tramo, por el Coll de la Guardia,  es un poco pedregoso pero sin ninguna complicación.
En seguida empiezo a ganar altura. Las vistas empiezan a ganar belleza.

Gósol, a medida que voy ascendiendo.

Me adentro en un bosque de abetos y sigo ascendiendo.
Poco a poco, el bosque se convierte en grandes prados, y mas tarde el sendero se vuelve bastante más abrupto, un poco aéreo incluso, hasta llegar al coll del Verdet, donde se incorpora el sendero que viene del refugio Lluís Estasen.
A partir de aquí empieza la parte más divertida de esta ruta. Toca trepar por las rocas.

En algunos puntos hay que emplearse a fondo...

Y no sólo una vez. Son tres, los picos a los que hay que trepar para por fin, al cuarto, llegar a la cima del Pollegó Superior (2.506m de altitud).
Pensé que sería más difícil, pero siguiendo las marcas amarillas en todo momento, que me llevan por el camino más practicable, llego a esa cima sin demasiadas complicaciones.
Las vistas desde este punto son espectaculares. Un buen lugar para hacer una pausa y disfrutar de toda esta belleza.
Tras reponer fuerzas con algo de comida y deleitarme con las maravillosas vistas, toca iniciar el descenso.
Primero por las rocas, hasta la enforcadura central.
Y luego por la tartera. Tampoco aquí hay demasiada dificultad. Al contrario de la tartera del lado de saldes, que se desciende recto hacia abajo, por el lado de Gósol se desciende cortando la tartera.

El sendero corta la tartera y descender no es tan complicado...

Primero cruzo toda la enforcadura, y a partir de aquí, el sendero desciende oblicuo a la tartera.
De esta manera es mucho más fácil asegurar los pies y se evitan los resbalones.
Voy descendiendo y rodeando la montaña, hasta adentrarme en un nuevo bosque de abetos hasta llegar de regreso a Gósol.

Gósol.

Una experiencia fantástica, muy divertida y con la recompensa de unas vistas y unos paisajes impresionantes.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Sant Julià de Cabrera - Coll dels Brams - La Tuta - Pla d'Aiats - Sant Julià de Cabrera

Ruta realizada el día 24 de agosto de 2014.
Recorrido: unos 10'5km
Caminantes: Ana, Inés, Oliver y yo misma.
Ruta un poco dura si no se está un poco en forma. Hay subidas y bajadas en fuerte desnivel. Aunque los sitios que visitamos y las vistas pagan con creces todo ese esfuerzo.
Y sobre todo, no apta para personas con vértigo o cualquier tipo de miedo a las alturas. Algunos tramos son muy aéreos.
Dejamos el coche en Sant Julià de Cabrera, junto a la ermita y allí mismo empieza la ruta de hoy.

Sant Julià de Cabrera

A continuación de la ermita se extiende un gran prado vallado. Buscamos la puerta, y tras pasar por ella volvemos a dejarla bien cerrada. Siempre que paséis por una de esas puertas, no olvidéis volver a cerrarla bien. Se escaparía el ganado si quedara abierta.
Atravesamos el prado y hacia nuestra izquierda vemos, sobre una gran roca, la primera marca blanca y roja de GR.
El día se ha levantado nublado y con algo de niebla. Se respira una densa humedad en los bosques y los perfiles de los altos riscos son apenas visibles. Pero parece que va a levantar.

A primera hora, la niebla oculta algunas cimas.

Al final del prado tomamos un sendero que pronto empieza a ascender por un precioso hayedo. En zig-zag y esquivando o trepando por las rocas vamos ganando altura.
Ya en el coll dels Brams empezamos a disfrutar de las primeras vistas, preludio de lo que nos espera a lo largo de toda la jornada.
En el coll dels Brams vemos que se cruzan muchos caminos y pistas forestales. Nosotros seguimos de frente, dejando el Santuario de Cabrera a nuestra espalda, cruzamos una pequeña explanada y seguimos el sendero del medio, en dirección a l'Agullola de la Tuta.

Empezamos a disfrutar de las vistas.

Para llegar a esta aguja hay que pasar por una cresta, les Bores d'en Massallera. Este es el punto más aéreo de toda la ruta. A nuestra derecha queda un alto precipicio que nos ofrece fantásticas vistas sobre el Cabrerés. El precipicio de la izquierda queda minimizado por los árboles, pero en algunos puntos la cresta rocosa es estrecha y escarpada, y tenemos que hacer verdaderos equilibrios y trepar por las grandes piedras sin apenas puntos de sujeción.

Tramos muy aereos no aptos para gente con vértigo.

Otra opción es pasar por dentro de una gran grieta que a lo largo de unos cuantos metros divide la cresta rocosa en dos grandes paredes de piedra.

Seguimos cresteando...

Nosotros optamos por pasar por la cresta. Y así llegamos a la base de la Agullola de la Tuta.
Un rodeo al promontorio y llegamos a su cima.
Impresionante. Somos cuatro y casi no cabemos en la cima.
Las vistas son espectaculares.
Una placa sujeta a una gran cruz llama nuestra atención.

Agullola de la Tuta

Una inscripción nos cuenta que...
"Erase una vez en un bonito paraje del Cabrerés que vivía una dulce doncella.
Ella... joven, hermosa y llena de vitalidad, era admirada por todos los campesinos de los alrededores.
Aquella admiración pronto se convirtió en deseo, en devoción, hasta convertirse en acoso permanente hacia ella. Su belleza era demasiado grande para que los campesinos pudieran controlar sus actos.
Después de un largo tiempo soportando aquellas vejaciones, no encontró más solución querefugiarse en una majestuosa cima denominada "La Tuta".
Quién le iba a decir a la pobre chica que, sólo pisar la montaña, le caería un rayo justo en medio de la cabeza, convirtiéndola en una ágil y peluda cabrita.
Debía ser un maleficio que le hicieron los payeses del valle.
La leyenda dice que, la cabra volverá a ser la bella doncella de nuevo, para quien consiga darle un beso una noche de luna llena.
A lo largo del tiempo se han visto a muchos habitantes de Osona en la cima cada noche de luna llena, disfrazados de corderos, cabrones, marranos, chivos, pastores... por tal de darle un beso a la cabra.
Pero hasta el día de hoy, la hermosa doncella aun tiene cuatro patas...
Bonita leyenda... Ni que decir tiene que nosotros no vimos ninguna cabra....
Descendemos por el otro lado de l'Agullola de la Tuta por un estrecho sendero en fuerte pendiente.
A nuestra izquierda tenemos una espléndida vista del Pla d'Aiats, y cuando la pendiente se suaviza un poco llegamos a un nuevo mirador, el morral de Caselles. No podemos dejar de maravillarnos ante tan maravillosas vistas.

Vistas desde l'Agullola de la Tuta

Volvemos a la ruta y tomamos un sendero en fuerte pendiente descendente por un robledal, hasta llegar abajo, a los prados y la casa de can Caselles.
Un buen sitio para comer y reponer fuerzas.
Tras la pausa, tomamos una pista forestal que, entre prados, nos lleva hasta la masía de Aiats y la base de los altos riscos del Pla d'Aiats.

Masía de can Aiats

Da vértigo sólo de mirar aquellas verticales paredes...
Tomamos un sendero muy empinado y lleno de grandes rocas que nos hacen trepar en muchos tramos.
En seguida nos alzamos a gran altura, el ascenso es fuerte. Llegamos a una especie de rellano en la roca desde el que tenemos una espectacular visión de las verticales paredes rocosas del Pla d'Aiats.
Ya falta poco, sólo el Grau de l'Escaleta. Y por fin nuestras cabezas asoman fuera del túnel de vegetación y llegamos a la cima.
El Grau de l'Escaleta
Lo primero que encontramos a nuestra derecha en esta plana es una masía en ruinas. No quiero ni pensar en cómo se lo montaron aquellas gentes para transportar los materiales para construirla y para vivir en ella con un desnivel como el que acabábamos de salvar...
El pla d'Aiats está todo cubierto de grandes helechos. Llegamos a un sendero muy bien marcado entre los helechos y vamos hacia la derecha. El premio grande. El borde del acantilado, un excepcional mirador sobre las verticales paredes rocosas de más de trescientos metros de altura.
No hay palabras para describir lo que siento ante aquellas vistas que parecen llegar hasta el infinito...

Vistas excepcionales desde el mirador del Pla d'Aiats

Extasiados damos media vuelta y seguimos el sendero a lo largo de todo el Pla d'Aiats y empezamos a descender, primero hasta el coll d'Aiats y de nuevo al coll dels Brams.Por este lado el descenso es suave y transitamos por agradables bosques de robles, encinas y hayas.

Hayedos de gran belleza.

Y desde el coll dels Brams regresamos a Sant Julià de Cabrera por el mismo sendero por el que vinimos por la mañana.
Nos hemos entretenido mucho durante la ruta, se nos ha hecho tarde y aún nos queda un buen trayecto de coche para llegar a casa.
El Santuari de Cabrera lo dejamos para otro día.
Una ruta en la que hemos disfrutado de vistas de excepcional belleza, nos hemos divertido cresteando y sintiéndonos un poco como las cabras saltando por las rocas, hemos salvado grandes desniveles y hemos atravesado bosques y parajes de gran belleza...
Todo en la mejor compañía. ¿Qué más puedo pedir?

martes, 26 de agosto de 2014

Les Planes d'Hostoles - Gorg del Molí dels Murris - Cogolls - Ermita de Sant Salvador - Castell d'Hostoles - Gorgs rio Brugent - Les Planes d'Hostoles

Ruta realizada el día 23 de agosto de 2014
Distancia recorrida: 16km.
Caminantes: Yo misma.
Ruta fácil, variada y con la posibilidad de refrescarnos en las frescas aguas de alguna de las muchas pozas que visitaremos.
Un día genial. Me lo paso en grande recorriendo rios y rieras, descubriendo gorgs y saltos de agua, subiendo y bajando cerros para visitar ermitas y castillos.

Iglesia de Les Planes d'Hostoles.

Aparco el coche en Les Planes d'Hostoles, muy cerca de la Plaza de la Iglesia. Paso por el lavadero público y, tras cruzar el río Brugent y la carretera C-63, tomo la vía verde que parte de al lado del cementerio.
También podemos aparcar aquí el coche, hay sitio. Pero nos perderíamos rincones preciosos de este encantador pueblo.

El lavadero público.

Inicio camino por la vía verde, que sigue el curso del antiguo ferrocarril de Girona a Olot. En pocos metros, justo al pasar debajo de un puente, giro a la derecha(hay que pasar por encima de este puente) y dejo la vía verde para seguir la carretera de Cogolls.
 A eso de un kilómetro encuentro el camino que conduce al primero de mis destinos: el Gorg del Molí dels Murris.
Una pista forestal se adentra en el bosque y cruza la riera de Cogolls. El cauce de esta riera es escarpado y forma saltos, cascadas y rincones de gran belleza.

Pequeños saltos de agua.

Llego al Gorg del Molí dels Murris. Un paraje encantador. El agua de la gran poza es de color marrón debido al barro que arrastró la fuerte lluvia del día anterior, pero eso no le resta nada de belleza. El gorg (la poza), la exuberante vegetación, el espectacular salto de agua... un placer para los sentidos.

Gorg del Molí dels Murris

Tras un buen rato de deleitarme en este lugar, vuelvo a la carretera y sigo la ruta. Hacia Cogolls.
Hasta hace poco tiempo, unos metros más adelante, a la derecha de la carretera, por el Molí de Sant Pelegrí, se podía volver a la riera y seguirla hasta Cogolls, visitando más saltos y gorgs. Pero un desafortunado incidente, el dueño fue agredido, hizo que este cerrara la propiedad y este acceso, por lo que sigo por la carretera hasta Cogolls, un pequeño núcleo de casas alrededor de su bonita iglesia.

Cogolls

Sigo adelante, alternando bosques, prados y campos, hasta llegar al Portet, una masía rural.
Justo al lado de esta casa empieza un sendero zigzagueante que, en fuerte pendiente, nos sube hasta el castell de Puigalder y la ermita de Sant Salvador. (La ermita se construyó aprovechando la capilla del antiguo castillo).

Castell de Puigalder y ermita de Sant Salvador

Un duro ascenso compensado por unas vistas fantásticas.
Una pequeña pausa para recobrar fuerzas, y seguimos.
Seguimos por sendero, ahora en suave descenso. Cruzo bosques de encinas y boj, paso por els colls de Masdéu, Sitjar y Font Plana, hasta encontrar el inicio de un nuevo y estrecho sendero que me lleva al castillo d'Hostoles.

Lo que queda del castillo.

Para llegar al castillo hay que trepar por las rocas y recorrer algunas crestas, permitiéndome admirar unas vistas espectaculares. El risco donde se asienta el Santuario de la Mare de Déu del Far, parece que lo tenga a tocar con la punta de los dedos.
Poca cosa queda del castillo, en proceso de restauración. Apenas unas pocas paredes y los restos de lo que en su momento debió de ser una torre, y que ahora sirve de mirador.
El paisaje y las vistas son espléndidas.

Les Planes d'Hostoles, allá abajo...

Me percato de que el pueblo de Les Planes d'Hostoles está justo a mis pies, por lo que ya os podéis imaginar que éste se realiza en vertiginoso descenso hasta llegar al rio Brugent.
Sigo el curso del río y paso mucho rato admirando la belleza de más pozas y saltos de agua.

Más rincones a los que vale la pena dedicarles un buen rato....

Y así llego de nuevo a Les Planes d'Hostoles, punto de inicio y final de la ruta de hoy.

martes, 19 de agosto de 2014

L'ARDENYA - Descubriendo sus rincones

Ruta realizada el día 2 de julio de 2014
31,18 km.
Ruta un poco larga, pero de baja dificultad.
Por su extensión me permite descubrir muchos y muy variados parajes del Massís de l'Ardenya.
Inicio de ruta: Santa María de Solius, en concreto frente a la iglesia, donde hay un buen párking para dejar el coche.

Santa María de Solius

Los primeros 10/12 km son bastante perdedores. Esta zona está llena de caminos y senderos que se cruzan y que parecen llevar a todas partes. Y en el recorrido que yo hago, la mayoría del trayecto de esta primera parte se hace por estrechos senderos apenas visibles.
Es por eso que, si no se es un buen conocedor de la zona, aconsejo llevar la ruta en Gps y seguirla fielmente. es la mejor manera de no perderse o dar rodeos innecesarios.
Esta es la ruta que he seguido yo. Muy buena y fácil de seguir.

Trak para Gps

Llego a Santa María de Solius a primera hora, aparco  el coche e inicio la ruta de hoy.
Empiezo adentrándome en la Baga de Montclar, por senderos entre pinos y encinas, donde abundan esas enormes masas rocosas en forma de cúpula denominadas "domos".
Algunas de ellas me invitan a subir hasta su parte más alta y deleitarme con las espectaculares vistas que desde allí se muestran ante mis ojos.

Roques bessones desde uno de estos domos

Otras, de mayor tamaño y de paredes verticales, hacen la delicia de los escaladores. Es el caso de Roques Bessones y Roca Ponça.

Vista dels Carcaixells

Dejo los senderos y tomo una pista forestal hasta el coll de Solius, y desde aquí sigo una carretera asfaltada hasta la planta de compostage.
En este punto retomo una pista forestal y paso por Can Durán de Gatellar, donde hay un par de molinos de viento. Visito su enorme balsa y llego al coll del Montclar.

Can Duran de Gatellar

Por pista forestal llego a la riera de Sant Baldiri (aquí también me fue muy útil el Gps puesto que el inicio del sendero que recorre esta riera es apenas imperceptible), y recorro un buen tramo descubriendo una exuberante vegetación que esconde un bonito curso de agua con pequeñas pozas.

Riera de Sant Baldiri

Cuando dejo la riera empiezo a seguir una nueva pista forestal, ahora en fuerte pendiente ascendente, que parece querer llevarme hasta las nubes. A medida que voy ascendiendo, ganan belleza las vistas que tengo sobre la Serra de Montclar.
Acaba la fuerte pendiente, planeo un poco, y llego a Can cabanyes, una antigua masía, ahora totalmente en ruinas.

Masía en ruinas de Can Cabanyes

A los pocos metros de esta masía, un sendero en suave descenso me lleva al Santuari de Sant Grau d'Ardenya.
En este punto podemos encontrar una amplia zona de pic-nic y un bar. Un buen momento para hacer un alto, reponer fuerzas con un poco de comida y tomar una cerveza....

Sant Grau d'Ardenya

Tras el descanso retomo la ruta. Ahora sigo el PR C 101, que no dejo hasta llegar a la cima del Montclar.
Tras dejar Sant Grau, inicio un fuerte descenso hasta el Sot de Vallpresona. Sigo por una pista forestal pasando por els Caputxins, el coll de la Trencada, donde hago una pequeña extensión hasta le Creu de Ferro d'en Barraquer y vuelvo al PR por el Coll de l'Escorpí. Una rápida visita a la iglesia de Sant Baldiri, totalmente abandonada y en ruinas, y pongo rumbo al Montclar, pasando por el coll de Sant Baldiri, coll de Ceps, coll del Pelegrí y collet del Montclar.
Para llegar a la cima del Montclar hay que trepar un poco por las rocas, nada del otro mundo, pero bastante aéreo y no apto para personas con vértigo.

La cima del Montclar

Bueno, estoy a 407m de altura y, como digo siempre, todo lo que sube tiene que bajar. Y menudo descenso!!
Desde la cima hay que retroceder unos pocos metros e iniciamos el descenso por el lado opuesto por el que hemos subido.
Es uno de esos tramos que tanto me gustan. Casi en vertical, deslizándome como puedo por las grandes rocas, hasta llegar a un pequeño rellano donde está la Dona de Pedra (o la Esfinge). Es una roca vertical en la que algunos ven una mujer tallada en la piedra, o una esfinge.... Yo no lo veo tan claro....

Dona de Pedra (o la Esfinge...)

Sigue el alocado descenso, ahora por un torrente, hasta llegar de nuevo al coll de Montclar (No confundir con el collet de Montclar...).
A partir de este punto me vuelvo a encontrar en una pista forestal descendiendo ahora mucho más suavemente, hasta que se hace casi plano.
Ya sólo me queda visitar el Castell de Solius y la Cova dels Morus.

Entrada del Castell de Solius

desde el Castell de Solius puedo contemplar unas excepcionales vistas sobre toda la Plana del Ridaura, parte de l'Ardenya, les Gavarres, y el mar.



Y desde aquí, hasta Santa María de Solius, donde recojo el coche y a casa.
Una preciosa ruta, muy variada, y en la que he podido descubrir rincones escondidos de gran belleza.

sábado, 16 de agosto de 2014

POR L'ARDENYA - Santa Cristina - Castell de Solius - Baga de Montclar - Carcaixells - Can Llaurador

Ruta realizada el día 3 de agosto de 2014.
Esta ruta me permite disfrutar de la gran variedad de paisajes y de hábitats de esta zona de l'Ardenya.
Me acompaña un día espléndido y soleado.

El sol de la mañana da un precioso toque de color al paisaje.

Aparco el coche en Santa Cristina d'Aro y me dirijo hacia el Club de Golf.
Justo después de pasar por debajo del puente de la autovía, giro hacia la derecha y sigo una pista forestal que transcurre paralela al curso del Ridaura.
En este tramo disfruto de una variada vegetación de ribera en la que encuentro algunos puntos interesantes, como "els tres quercus", un tramo en el se mezclan encinas, robles y alcornoques.

Encinas, robles y alcornoques compartiendo espacio.

Y entre todos esos árboles destaca un pino gigantesco, de más de doscientos años.
Más adelante, ahora en la riera de Solius, crecen unos grandes plátanos orientales que ofrecen una agradable sombra.
Llego a un cruce y tomo la pista que sale a la derecha.
Cruzo la riera de Solius por un puente y en seguida un sendero hacia la izquierda, que me lleva al castillo de Solius.

Lo que queda del Castell de Solius.

Esta antigua fortaleza, ahora en ruinas y de la que sólo quedan algunos restos, se encuentra en lo alto de un cerro rocoso. Desde allí puedo disfrutar de unas excepcionales vistas de la plana del Ridaura, les Gavarres, Santa María de Solius, los grandes domos(formaciones rocosas de variado tamaño, que se caracterizan por tener forma de cúpula y sobresalir aquí y allá en el escarpado terreno), els Carcaixells, el Montclar... Todo un lujo para los sentidos.

Desde el castillo.

Justo a los pies del castillo hay una gran pared rocosa en la que se encuentra la Cova dels Moros, elevada del suelo, en la parte alta de la pared rocosa. Se trata de una curiosa cueva artificial excavada en la dura pared de granito y de la que se desconoce su uso.
Sigo por una pista forestal, alternando bosques de encinas con algunos pinares hasta tomar un nuevo sendero que serpentea por un terreno abrupto y escarpado, del que sobresalen gran cantidad de esos domos, algunos de ellos muy apreciados por los escaladores.
Destacan "Roques Bessones" y "Roca Ponça".

Roca Ponça y otros grandes domos.

Sigo por senderos y cruzo la Baga de Montclar. Es esos sitios, donde multitud de pistas y senderos parecen dirigirse a todas partes, cuando el uso del Gps se hace imprescindible, a no ser que se sea un gran conocedor de la zona.
En poco rato llego a los pies de "Els Carcaixells d'en Dalmau", una curiosa formación rocosa compuesta por varios de esos domos dispuestos en fila y a los que se puede acceder a su cima trepando por una vía equipada. Esta es la parte más divertida de la ruta.

Un camino no apto para personas con vértigo.

Y tal vez la más gratificante.
A medida que gano altura, se despliega ante mi una panorámica excepcional. L'Ardenya, les Gavarres, els Pirineus, el mar....
Tras la primera cima, encuentro el Pont del Arítjols, que une dos de estos promontorios.
Está prohibido el paso por él. Se encuentra en una propiedad privada y no se le hace ningún tipo de mantenimiento. Un cartel advierte que si se pasa por él, será siempre bajo la responsabilidad de quien lo haga, puesto que se puede bajar y subir a la siguiente roca por senderos equipado.
Me lo miro de cerca. Parece seguir en buen estado y, puesto que casi todo el mundo lo cruza, bajo mi responsabilidad lo cruzo.


Sigo trepando arriba y abajo, con la ayuda de cuerdas y cadenas con las que se ha equipado los tramos más complicados, cresteo por las zonas altas, y llego a un cruce desde el que me puedo dirigir al Montclar o descender hacia el "Pas de la Miloca".

Cresteando por las cimas.

Me decanto por el descenso. Al Montclar ya he subido un par de veces, y el calor empieza a apretar de verdad.
Desciendo dels Carcaixells en un descenso vertiginoso por una canal, hasta el pas de la Miloca, donde ya tomo una ancha pista forestal que, pasando por can llaurador, me lleva de nuevo al cruce donde tomé dirección al castillo de Solius.

Pas de la Miloca.

En este punto tengo opción a rodear el Club de Golf por el otro lado, prefiero hacerlo por el mismo sitio por el que he venido, siguiendo el curso de la riera, a la sombra de sus grandes árboles...

Se agradece la sombra en un día de sol como hoy...

Vuelvo a pasar por debajo de la autovía y ya sólo que queda recoger el coche y a casa.
La de hoy es una ruta muy agradecida, por la variedad de paisajes y por las múltiples variantes y caminos diferentes que se pueden coger.
Otro día seguiré por otros de sus muchos puntos de interés.

martes, 12 de agosto de 2014

CAMÍ DELS BONS HOMES - GR-107 - Etapa previa

Saludos a tod@s!
Con lo de etapa previa me refiero a todos los preparativos que he hecho para intentar llevar a cabo la ruta con los menores contratiempos posibles.
Una falta de previsión podría arruinar toda la ruta e incluso ponerme a mí misma en serio peligro.
Esta ruta, el Camí dels Bons Homes, Ruta Cátara o GR-107 (diferentes nombres para un mismo camino), no es una ruta cualquiera. Para realizarla hay que atravesar el Pirineo, de Sur a Norte, saliendo de Berga para llegar a Montsegur en Francia.
Total, unos 200 km, dependiendo de las variantes que se tomen.
En mi caso, le añado 30 km para ir de Montsegur a Foix, desde donde iniciaré el regreso a casa.
Y también le añado un extra, la ascensión a la cima del Pedraforca (si la meteorología lo permite) desde Gósol.
En total, debo recorrer unos 235 km, atravesando el Pirineo y en solitario.
Para mí, todo un reto.
Pero, la única montaña que no se puede subir es aquella que no se intenta....

Lo primero que he hecho ha sido evaluar la ruta y decidir si mi forma física la resistiría.
He llegado a la conclusión de que sí, aunque la he adaptado un poco a mi ritmo.
Y ahí entra en juego la segunda fase de esta etapa previa: el diseño y la preparación de las etapas.


He recopilado la máxima información posible y me he provisto
de una guía y de buenos mapas.

"Oficialmente", está diseñada para hacerla en ocho etapas, pero algunas de ellas me han parecido demasiado largas o con demasiado desnivel para mí. Por ello, no he dudado en distribuir esas etapas de manera que me sea más fácil llegar a destino cada día sin demasiada complicación y evitar el agotamiento a los dos días.
Las etapas han quedado de la siguiente manera:

La primera etapa es, oficialmente, Santa maría de Queralt - Gósol.   30,00 km.   2,475 m de desnivel acumulado
Demasiado larga y muy dura. La he dividido en dos y queda mejor.

1ª etapa: Llegaré a Berga sobre las 9 de la mañana.Una vuelta por la ciudad y subir al santuario de Santa María de Queralt. 1 hora. Y allí, iniciar camino hasta Peguera, antiguo pueblo minero abandonado, donde pasaré la noche.Total: 15 km  

2ª etapa: Peguera - Gósol. 15,00 km.

3ª etapa: Pedraforca. Lo tengo a tocar. ¿Por qué no subir hasta la cima de esta mítica montaña?

4ª etapa: Gósol - Bagà.   23,80 km.   1,720 m de desnivel acumulado

5ª etapa: Bagà - Bellver de Cerdanya.   22,40 km. este tramo ha sido modificado y recortado. De los 28,200 km de antes hasta los 22,40 de ahora.

6ª etapa: Bellver de Cerdanya - Porta (Francia).  35,50 km.  2,490 m de desnivel acumulado. Demasiado. Otra que he dividido.
Bellver de Cerdanya - Cabana dels Esparvers (refugio libre).   22,00 km.

7ª etapa: Cabana dels Esparvers - Porta (Francia).   13,500 km.

8ª etapa: Porta - Mérens-les-Vals.   21,90 km.   1,694 m de desnivel acumulado.

9ª etapa: Mérens-les-Vals - Orgeix.   18,00 km.   1,782 km de desnivel acumulado.

10ª etapa: Orgeix - Comús.   22,60 km.   2,185 m de desnivel acumulado.

11ª etapa: Comús - Montsegur.   16,10 km.   1,335 m  de desnivel acumulado.

12ª etapa: Montsegur - Roquefixade.   16,052 km.   1,639 m de desnivell acumulado.

13ª etapa: Roquefixade - Foix.   16,78 km.   1,648 m de denivel acumulado.

Total, unos 235,00 Km.

Para hacer esta planificación he recurrido a diferentes guías, mapas y páginas web y lo he contrastado todo. También he contado con la colaboración de buenos amigos, mucho más expertos que yo y conocedores de la zona, que me han aportado valiosísimos consejos, ideas y sugerencias.
¡Muchas gracias a todos!
Además de las etapas, también he previsto refugios y albergues donde pasar las noches, puntos donde proveer agua o comida, etc. 
Los horarios de transportes para mi regreso.
Teléfonos de taxis...
No creo yo que los cátaros, en su huida de Francia, lo llevaran todo tan planificado...
A pesar de toda esta minuciosa programación, sobre la marcha iré haciendo todos los cambios que crea convenientes y necesarios para ir adaptándome a las novedades que puedan surgir.

Bueno, estoy físicamente en forma y ya tengo diseñada la ruta. Pero aun faltan cosas.
El equipo.
Son bastantes días, atravieso una zona meteorológicamente bastante complicada ( por las frecuentes y fuertes tormentas y los bruscos cambios de temperatura), y como he dicho voy sola. Por ello tengo que procurar llevar todo lo necesario pero que su peso sea soportable para mi espalda. ¡Otro reto!
Siempre tendemos a pensar "por si lo necesito..." Pero aquí eso no vale. Sólo puedo llevar lo estrictamente imprescindible. Si no, me vería cargando 16 ó 18 kg, y no podría con ellos.
La mochila, el saco de dormir y la esterilla son nuevos y muy ligeros. Un punto a mi favor.


Hay que procurar cargar el menor peso posible, sin que falte lo imprescindible.

De ropa, poca cosa. Solo para quitar y poner. Es de tejido ligero, se lava, y en este tiempo se seca rápido.
¡Impermeables! Eso sí que no puede faltar. De hecho, siempre llevo un ligero impermeable en el fondo de mi mochila en todas mis salidas, aunque el día amanezca radiante. En varias ocasiones ha evitado que me calara hasta los huesos.
Una toalla de viaje ultraligera, lo imprescindible para el aseo personal ( y procurando que los envases sean lo más pequeños posible), un pequeño botiquín... Sólo lo que sabemos vamos a necesitar. Si surge alguna necesidad no prevista por el camino, podemos recurrir al ingenio.
¡Agua! No puede faltar 1'5 litros de agua. 
Y comida. Tengo previsto parar y dormir en algunos refugios libres, en sitios en los que la palabra restaurante o supermercado se borró del diccionario...
Pero sin pasarse. Buscando los envases más ligeros y los alimentos más energéticos.
Y.... poco más.
No olvidar la documentación, dinero, llaves...
Yo llevaré una buena cámara de fotos y GPS. Y para todos esos chismes tan delicados, llevaré una riñonera  y la cámara en su funda. 
En cuanto al móvil... no es imprescindible. No pienso estar pendiente de él todo el día. Y cuando esté en territorio francés, las llamadas y la conexión a internet pueden salir muy caras.
Máximo alguna llamada a la familia, cuando tenga oportunidad para ello. El móvil no siempre tiene cobertura... 
Ya tendré tiempo de explicar mis aventuras cuando regrese...

Bien, tengo una ruta que estoy capacitada para hacer, planificada lo mejor posible, el equipo preparado y unas ganas locas de iniciar lo que puede ser una gran aventura.

¡Ah! Y también he metido en la mochila una gran dosis de sentido común y mucha precaución.
Tengo por norma ir a disfrutar. No compito con nadie. No pretendo llegar más lejos, más alto ni más rápido que otros. Y ante cualquier posible riesgo, prefiero abandonar que ponerme en peligro.
Las montañas, los valles y los ríos, hace millones de años que están ahí. Creo que aguantarán unos cuantos años más...
Saludos, un abrazo a tod@s y... hasta pronto!!!