Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


jueves, 25 de julio de 2013

SANT FELIU DE GUÍXOLS - PALAMÓS

Ruta realizada el día 7 de julio de 2013
Caminantes: Trotacamins de Martorelles y yo.

En esta ruta rompí con mi rutina de caminar sola y la hice con un recién descubierto grupo de amigos encantadores, apasionados por el senderismo. Podéis seguir sus andanzas en su blog  SENDEROS PARA PISAR.
Esta es una ruta lineal, por lo que hay que preveer cómo llegar o el regreso.
Nosotros optamos por ir en transporte público desde Palamós hasta Sant Feliu de Guíxols y hacer la ruta de oeste a este. Aunque el sentido en que la hagamos és indiferente. El camino és el mismo.....
Empezamos en la población de Sant Feliu de Guíxols, dejamos atrás el paseo marítimo y su puerto deportivo e iniciamos el Camino de Ronda.
Sant Feliu de Guixols y su puerto deportivo

En la Cala del Molí se puede disfrutar de un buen tramo de vía ferrata que da oportunidad de disfrutar de una perspectiva muy diferente de la cala y sus imponentes acantilados.
Una vía ferrata atraviesa toda esta cala.

Seguimos caminando y nos adentramos en un Espacio Protegido, la Cala Atmetller. Nos maravillamos ante sus aguas cristalinas de tornasolados colores y poca profundidad, las rocas que sobresalen del agua, los altos acantilados y la belleza paisajista.
Cala Atmetller, preciosas aguas
Rocas, agua, pinos...











Ahora viene el tramo de las escaleras.


Varios tramos de escaleras para salvar
la zona de acantilados. Algunas
de ellas con pinos incluidos...

Algunas de las entradas de agua
que hay que esquivar












Altos acantilados que encierran entradas de mar y que sólo podemos sortear subiendo por un lado y bajando por el otro. Un buen trote para las piernas, pero un placer para los sentidos.
Y tras un recodo del camino, la playa de Sant Pol, de preciosas aguas, blanca arena y que aun conserva el recuerdo de las antiguas casetas de baño.
Playa de Sant Pol, con las casetas de baño al fondo.

Al otro lado de esta playa, un hermoso y cuidado paseo, con pinos y tamariscos y unos pocos escalones de desnivel, nos llevará hasta el Puerto deportivo de Platja d'Aro y el rio Ridaura, que tendremos que sortear desviándonos de la costa.
Foto de grupo. A este árbol lo he bautizado con el nombre
de "Pino cansado"

Agarrándose a la vida...

Los tamarices, unos árboles muy
abundantes en esta zona
y que incluso dan nombre a
alguna población, como Tamariu.












La desembocadura del Ridaura

Puerto deportivo de Platja d'Aro.
Na.... Cuatro barquitos... 


Encaramos la playa de Platja d'Aro por su Paseo Marítimo, donde hacemos una merecida paradita. Que no todo es caminar, jejeje... hay que disfrutar de esos pequeños momentos....

Vista de la Platja Llarga, de
Platja d'Aro.
El "Caball Bernat"













Al final de esta playa, "Platja llarga", encontramos el famoso "Caball Bernat" y nos dirigimos a Sant Antoni de Calonge, recorriendo calas y rincones de singular belleza.
Por fortuna repararon un poco los tramos que hace tres meses estaban cortados y pudimos hacer el recorrido sin grandes incidencias.
Este fue el único punto que ofreció alguna dificultad para
pasar. Nada que no se pueda solucionar con un
poco de habilidad.

Calas de cristalinas aguas que invitan al baño.

Roques Planes. Cala nudista.


Llegamos a Torre Valentina y empezamos a recorrer el Paseo Marítimo de Sant Antoni de Calonge, que enlaza con el de Palamós, donde finalizamos esta etapa.

Tras un recodo del camino.... San Antoni de Calonge.

La Torre Valentina. Antiguo vestigio de un pasado
en que esta zona fue azotada por constantes
invasiones de piratas.



Un día precioso, rincones con encanto, inmejorable compañía... Creo que no se puede pedir más.

















Veréis que en el mapa el sentido de la ruta es a la inversa, pero el camino es el mismo.
También es un poco más corto, puesto que lo inicié en Sant Antoni de Calonge.  Habría que añadirle 4-5 km más, correspondientes a los paseos marítimos de Sant Antoni y de Palamós.




Para descargar la ruta:


Camí de Ronda Sant Antoni de Calonge - Sant Feliu de Guixols

 Camí de Ronda Sant Antoni de Calonge - Sant Feliu de Guixols  

jueves, 18 de julio de 2013

DE SANT ANTONI DE CALONGE A PORTBOU. 10 días - 9 noches por Caminos de Ronda - Resumen final.



18 de julio de 2013. Resumen de mis andanzas por la Costa Brava
Recorrido total: unos 178 kilómetros.
Etapas: 10 días.
Caminantes: en solitario.

En un ataque de locura se me ocurrió que este año podría dedicar parte de mis vacaciones a recorrer la Costa Brava a pie, por Caminos de Ronda y senderos, desde Sant Antoni de Calonge hasta Portbou.
Y... dicho y hecho.
Mochila, saco de dormir, un poco de ropa, algo de comida...lo mínimo imprescindible para 9/10 días.
Tampoco hace falta cargar mucho. Esta es una zona muy habitada donde se puede comprar lo que haga falta.
Aquí encontrareis un resumen de todas mis aventuras y un enlace a cada una de las etapas.
Como norma procuré que cada etapa finalizara en alguna población importante. De esta manera, por la tarde cuando llegaba a esas poblaciones, podía dedicar un rato a visitarlas y conocerlas.
Y para los que quieran hacer las etapas sueltas, se puede recurrir a transporte público para el regreso.


El passeig Marítim de Sant Antoni de Calonge.
Punto de inicio de la aventura.
Estas son las etapas que hice.
L'ESCALA - SANT PERE PESCADOR
SANT PERE PESCADOR - ROSES

ROSES - CADAQUÉS

CADAQUÉS - CAP DE CREUS

CAP DE CREUS - LLANÇÀ

LLANÇÀ - PORTBOU



Punto final.
Reto superado.

Me alegra decir que ha sido una experiencia fantástica y que no tuve ningún problema que no pudiera solucionar con un poco de ingenio y de sentido común.
A mi regreso, me sorprendió un poco el hecho de que mucha gente me preguntara lo mismo: ¿Sola? ¿No tuviste miedo?
Y sólo se me ocurre responder con otra pregunta: miedo... ¿de qué?
Todo el recorrido transcurre por zonas muy habitadas y muy concurridas de gente. Creedme que siquiera tuve oportunidad de sentirme sola.
No hay ningún animal salvaje que me pueda atacar. No hay osos, ni lobos, ni nada parecido.
Los peligros del camino son mínimos si se actúa con sentido común, sin salir de senderos marcados y ya establecidos y sin dedicarse a hacer la cabra loca.
La gente... algún atracador.... Absurdo!!
Absurdo pensar que alguien va a atracar a un excursionista para robarle la mochila, con ropa sucia, la botella de agua y un bocadillo...
Creo que corro más peligro en mi trabajo que en esta ruta (y nadie me dice "no trabajes, que es peligroso...")
Pues no. No sentí miedo en ningún momento.
Algunos problemas con los que me encontré y tuve que solucionar sobre la marcha:

La principal preocupación eran las baterías del móvil y la cámara de fotos.
Para la cámara de fotos llevé pilas de recambio (se pueden comprar en el camino)
La batería del móvil... La solución es llevarlo APAGADO!!!!!!
¿Qué pasa? ¿Se hunde el mundo por estar unos días desconectados?
Yo lo conectaba un momento por las tardes. Una llamada a casa por si hay alguna emergencia y lo apagaba en seguida. Y la batería duró.
También se puede llevar alguna batería de recambio... Pero lo mejor es llevarlo apagado.

¿Cómo me ducho? Bueno, paso por muchas playas que tienen duchas en la playa... Tampoco es necesario hacerlo en hora punta, pero a primera hora o al anochecer nadie se fija en nada (tampoco hace falta despelotarse del todo, creo...)
Y la ropa otro tanto de lo mismo.Se puede lavar en los lavabos públicos a primera hora, que no hay nadie y luego se cuelga con imperdibles en la mochila...

El agua. Que no falte el agua. No hay fuentes, y en los chiringuitos de playa la venden a precio de oro.
Comidas. Para no tener que cargar exceso de peso,me organicé de esta manera: cuando llegaba a un pueblo buscaba un supermercado, compraba pan, embutido, fruta o platos preparados y hacía la comida fuerte. Eso era sobre las tres o las cuatro de la tarde. Para el trayecto, barritas energéticas, frutos secos, fruta fresca... En una ruta como esta se puede comer de todo. Incluso hacer un menú, si nos apetece...

Por fortuna disfruté de muy buen tiempo. No llovió en ningún momento. En previsión llevé siempre un impermeable en el fondo de la mochila.
No sufrí ningún accidente, ni ampollas en los pies, ni quemaduras solares, ni nada de nada.
También debo decir que siempre procuré prevenir y evitar riesgos. 
No hice la cabra loca por las montañas, usé cremas solares y buen calzado y actué con prudencia y sentido común.
Gracias a eso pude disfrutar de una aventura fantástica. Tuve oportunidad de ver y visitar auténticas maravillas.
Gocé de sensaciones muy difíciles de explicar...
Y me dí cuenta de que no es necesario ir al otro lado del mundo para encontrar parajes de ensueño. Sólo necesitamos saberlos ver, puesto que están a nuestro alrededor...
Desde aquí animo a todos a salir y disfrutar de todas estas bellezas...

Rincones que hacen palidecer de envidia a los
más exóticos países...


miércoles, 17 de julio de 2013

ETAPA 10 - LLANÇÀ - PORTBOU

Dècima etapa. De Llançà a Portbou.
Realizada el 17 de julio de 2013
Recorrido: 15 kilómetros.

Esta es la última etapa de mi aventura en solitario recorriendo los Caminos de Ronda de la Costa Brava y el GR-92, desde Sant Antoni de Calonge hasta Portbou.
Ya me queda poco para alcanzar la meta que me propuse. Apenas 15 km....

Llançà

Décimo día de camino. A parte del cansancio físico, la nostalgia empieza a hacer mella en mi. Mi familia, mis amigos, mi casa.... (empiezo a parecer ET...)
Hoy empiezo a buen ritmo. Casi toda la primera mitad de la ruta de hoy es de escaso desnivel.
En la segunda mitad la cosa se complica un poco, puesto que tengo que superar la Muntanya dels Canons para acceder a Colera, y la Muntanya de Colera (la más dura) para acceder a Portbou.
Dejo atrás la población de Llança y voy bordeando la costa.
La Platja de Grifeu, la de Canyelles, la Punta de Canyelles, y la Punta del Borró.

Los rincones de gran belleza se suceden uno tras otro.

Por esta zona la costa es muy recortada, rocosa y con acantilados que esconden preciosos rincones, la mayoría sólo accesibles desde el mar.
Llego a la Platja del Borró, solitaria, de aspecto salvaje y de gran belleza.

El Borró

Y un poco más adelante, la impresionante Platja de Garbet. Una joya.

Platja de Garbet

Al final de la Platja de Garbet encuentro el primer desnivel notable de esta etapa. Para llegar a Colera hay que salvar un zona montañosa, la Muntanya dels Canons. Nada del otro mundo y que me permite disfrutar de unas vistas magníficas.
Llego a "Els Canons" donde hay unos antiguos cañones de hierro y con las primeras vistas de Colera, al fondo, casi a mis pies. Esto quiere decir que toca bajar.
Una bajada en fuerte pendiente pero por senderos de gran belleza, y en pocos minutos estoy en Colera.
Unos minutos para una breve vuelta por el pueblo y a seguir.
Queda el último tramo. El de mayor desnivel. Tampoco es nada del otro mundo, pero a estas alturas ya estoy deseando llegar al otro lado.
Así pues, a por la última subida.

Empieza la última subida.

Y qué subida. La Verdad, se me ha hecho un poco larga y pesada.
En Colera, paso junto a la iglesia y tomo un sendero con las marcas de GR (rojas y blancas).
Y empiezo la ascensión en generosa pendiente ascendente.
El ascenso es constante y en pocos momentos voy ganando altura. Tengo preciosas vistas de Colera y la costa.

Preciosas vistas de Colera y la costa

Parece que no vaya a acabar nunca. El calor y la falta de sombras me hacen aflojar un poco la marcha.
Llego a un punto donde dejo de ascender, el camino gira a la derecha y ahora bordeo la montaña.
Esto ya es otra cosa...
Llego a un antiguo búnker y hago una pausa para comer. Ya no queda mucho. En pocos metros iniciaré el descenso hacia Portbou.

Y por fin... Portbou!

Tras recobrar las fuerzas, sigo el camino y no tardo en llegar al Coll del Frare, donde un gran letrero de carretera me anuncia que casi he llegado a mi destino: Portbou, que ya casi tengo a tocar.
El último tramo en fuerte descenso hasta llegar a esta población, con una vistas fantásticas, de la costa y el pueblo.

Un merecido descanso mientras espero el tren, disfrutando de la
belleza de esta población.

Y la satisfacción de haber conseguido mi objetivo: ir desde Sant Antoni de Calonge hasta Portbou en diez etapas, haciendo vivac y en solitario.
Me dirijo hacia la estación donde cogeré un tren de regreso a Sant Antoni de Calonge.
Para mí ha sido una experiencia fantástica.
No he tenido ningún contratiempo remarcable y he disfrutado de cada momento de la ruta.
En una próxima entrada haré un resumen de mis experiencias, anécdotas y cómo resolví los problemas que me fueron surgiendo en estos días.

martes, 16 de julio de 2013

ETAPA 9 - CAP DE CREUS - LLANÇÀ

Novena etapa. Del Cap de Creus a Llançà
Realizada el día 16 de julio de 2013
Recorrido: 22 kilómetros.

Etapa un poco dura. Constante sube y baja y toda por el interior, siguiendo el GR-11.
Es muy importante llevar una buena cantidad de agua, sobretodo si se realiza en los meses de verano. Yo he hecho un poco corto y no lo he pasado muy bien que digamos...
Esta noche la he pasado en pleno Cap de Creus, al abrigo de unas rocas y en un claro cubierto de hierba seca y de poca altura. Esterilla, saco y millones de estrellas sobre mi cabeza... Hay que vivirlo...
La experiencia más salvaje, puesto que cuando me puse a dormir estuve viendo una gran tormenta a lo lejos y a mi alrededor han estado correteando un montón de jabalís. Inconfundibles, sus gruñidos...
¿Miedo? ¿De qué? ¿De los jabalís? Estos animales no atacan si no se les provoca o se ven amenazados, sobretodo si van con las crías. La única precaución que hay que tener en una situación como la mía, es la comida que llevemos en la mochila. Estos bichos tienen un olfato muy fino, y les atrae muy especialmente el embutido. Por lo tanto, si llevamos un fuet, chorizo, jamón o cualquier cosa parecida, bien protegida en envoltorios lo más herméticos posibles,que no dejen pasar el olor. Lo más probable es que al menor descuido nos "robaran" la mochila. Y corren más que nosotros...
Yo lo solucioné, metiendo toda la comida en bolsas bien cerradas dentro de la mochila, y ésta haciéndome de almohada. Y fuera de la mochila, una bolsa con la basura, a unos pasos de donde yo estaba. Si tienen que llevarse algo que se lleven la basura... Pero se mantuvieron a unos metros de distancia y no tocaron la basura.
Me despierto con las primeras luces de un día radiante. Me espera una etapa un poco dura, por lo que levanto en seguida el campamento y no tardo en ponerme en marcha. Es una zona sin apenas árboles, por lo que el sol de verano puede llegar a hacer estragos.

Zona sin apenas vegetación, con algunas masías en ruinas.

El camino que voy a seguir hoy hasta Llançà no tiene pérdida. Es el GR-11 y está señalizado con marcas rojas y blancas.
La ruta de hoy también se puede hacer bordeando la costa. Pasando por el paraje de Tudela y por impresionantes calas de salvaje belleza. A esta zona le pienso dedicar las jornadas que necesite para descubrir sus encantadores rincones. Pero hoy decido tomar el camino interior, tampoco exento de gran belleza.
Por pistas forestales y algunos tramos de senderos me adentro en el macizo del Cap de Creus.
El paisaje es árido, suelo pedregoso, cubierto de matojos y algunos arbolitos de muy baja estatura.
Y el camino vuelve a ser un buen rompe-piernas. De nuevo me enfrento a un constante sube y baja para salvar los muchos recs (torrentes) que surcan la zona. No es mucho su desnivel, pero a lo largo del día y cuando ya llevas varios días de camino, hacen que las piernas se resientan.
A medida que avanzo descubro que no todo es aridez.

Mas Rabassers de Dalt

A unos cuatro kilómetros del Cap de Creus están el Mas dels Rabassers de Baix y el Mas dels Rabassers de Dalt.
El de Baix es una antigua masía que se ha ido manteniendo y que aún se conserva como segunda residencia.
El de Dalt está en ruinas, pero se puede apreciar que también tuvo que ser una masía de buenas dimensiones...
Sigo adelante por pista forestal,hasta otra gran masía en ruinas, el Mas Vell. Sigo cortando torrenteras donde la vegetación es un poco más generosa, para escender de nuevo a zonas más elevadas, pedregosas y cubiertas apenas de unos pocos matojos...

Apenas unos pocos matojos cubren esta zona de suelo rocoso.
En el fondo, a lo lejos, Sant Pere de Roda.

Paso cerca del Mas Paltré y ya no tardo en llegar a Sant Baldiri.
Esta ermita forma parte de un conjunto de construcciones formado por la iglesia, la casa del capellán
y algunas dependencias más anexas. El conjunto está parcialmente fortificado y también puedo distinguir una torre circular, de vigilancia.
Después de tanto camino recorrido deshabitado, se agradece llegar a una edificación como esta. Es como volver a la civilización....
De hecho ya no me queda mucho para llegar al Port de la Selva. Por fortuna.... Y digo por fortuna porque me he quedado sin agua. Una terrible falta de previsión.
Reconozco que fue un gran fallo no acumular un poco más de agua en el Far de Cap de Creus, sabiendo que iba a hacer vivac y que tenía por delante una etapa sin fuentes ni zonas habitadas...
Llego al Port de la Selva y me meto en el primer supermercado que encuentro a comprar agua y de paso algunas provisiones más.

Port de la Selva.

Es algo más de medio día y sólo me separan unos siete kilómetros de Llançà, por lo que después de comer dedico un buen rato a pasear por esta preciosa población.
Un impresionante puerto deportivo y pesquero al abrigo de la gran bahía, el hermoso pueblo de casas blancas y la  gran playa. Tanta belleza se merece un paseo de punta a punta, despacio, disfrutando de todos sus rincones...

Port de la Selva. Hermoso pueblo de casas blancas y preciosa playa,
al abrigo de la gran bahía.

A media tarde, con el sol ya un poco más bajo, recorro el tramo que me falta para llegar a Llançà.
Ha sido casi, casi, como un gran paseo. Todo este último tramo en plano (que alivio...) alternando puntas rocosas y pequeñas calas y rincones de gran belleza.
Punta de s'Arenella, Cap de Bol, Punta d'en Feliu, platja del Cau del Lop, Punta de la Farella... y por fin Llançà, el puerto y una preciosa bahía.
Final de la etapa de hoy. El sol está bajando y me dispongo a buscar algún rincón un poco alejado de las miradas de la gente y descansar. Y no tardo en encontrarlo. La costa es muy recortada y entre las grandes piedras se puede encontrar cobijo sin ninguna dificultad.
Mis piernas y mi cuerpo empiezan a acusar el cansancio. Me duermo en seguida, pensando en que sólo me queda el tramo de mañana para finalizar mi aventura.....

lunes, 15 de julio de 2013

ETAPA 8 - CADAQUÉS - CAP DE CREUS

Octava etepa: De Cadaqués al Cap de Creus.
Realizada el día 15 de julio de 2013
Recorrido: Unos 13 km
Comparada con las demás, esta etapa es más corta. Pero tiene su razón de ser.
1º - Es engañosa. Es un constante sube y baja que rompe bastante las piernas. Más, si se hace en verano con el calor..
2º-  La hago finalizar en el Far de Cap de Creu donde se puede llegar con coche (siempre podemos jugar con un coche en cada extremo o que alguien nos recoja...) La próxima etapa es hasta Llançà, y desde Cap de Creus hay 20 km, por lo que es inviable hacer de Cadaqués a Llançà en una sola etapa. Serían casi 35 km. Una locura! No nos permitiría admirar la belleza del paisaje...
3º- Si decidimos bajar a muchas calas, se nos puede alargar bastante, puesto que son senderos de ida y vuelta con fuerte desnivel...

Cadaqués

Amanece un nuevo día. El octavo de mi ruta por la Costa Brava.

El pueblo dormido despierta con las primeras luces del día

El pueblo de Cadaqués está dormido aún, sus calles están en silencio y las tranquilas aguas de la bahía se van tiñendo de preciosos colores tornasolados.
El día es radiante y parece que el calor apretará.
Por ello, como cada día, aprovecho las primeras horas del fresco de la mañana para recorrer el máximo de la etapa.
Tomo dirección Portlligat.

Hacia Porlligat, bordeando el agua

Podría llegar a ahí en pocos minutos, atravesando el pueblo de Cadaqués, peeero.....
A mi me gusta complicarme la vida y decido recorrer todo el borde de la Punta de s'Oliguera, bordeando el agua y con una preciosa visión de Cadaqués a medida que me voy alejando.
El terreno no es plano. Alterno senderos con las calles asfaltadas de la gran urbanización que cubre la zona, las vistas de preciosos rincones, y llego a Portlligat.

Cadaqués. Casa Azul o Casa Serinyana

En este punto es visita obligada a la Casa-Museu Salvador Dalí.

Casa-Museu de Salvador Dalí

Reconozco que me entretengo un buen rato en esa paraiso... Y qué menos!! Su belleza se lo merece.

Gran belleza. Lo más parecido al Paraiso....

Arranco, ahora sí, en dirección al Cap de Creus.
Dejo atrás las últimas casas de las urbanizaciones cercanas a Portlligat e inicio un sendero que, en constante sube y baja, me acerca cada vezmás al faro del Cap de Creus, ya visible en la lejanía.
Lo mismo que en otros tramos montañosos de la Costa Brava, el camino "más plano" va un poco por el interior, alejado del agua, puesto que por aquí todo son altos acantilados.

Constante sube y baja, entre piedras y matojos...

Pero de éste camino parten pequeños senderos que llevan a unas calas de excepcional belleza.

Calas de gran belleza. Pero que requieren un poco de esfuerzo...

Ya depende de cada uno, de sus ganas de subir y bajar, y de su resistencia, que baje a algunas, todas o ninguna de ellas. De todas formas, algunas se merecen el esfuerzo... Es Jonquet, Badia de Guillola, Racó d'en Cudera, Cala Jugadora.... Y muchas más.
Este será el factor clave que hará que esta etapa se alargue más o menos. En alguno de esos rincones yo me hubiera pasado horas.

Gran tranquilidad, a pesar de ser pleno mes de julio y poder llegar
hasta ahí con coche...

Pero hay que seguir...
Desde la Badia de Guillola hasta la Cala Jugadora, tengo que salvar siete torrentes, lo que significa bajar, subir, bajar, volver a subir...
El terreno es árido, pedregoso y la vegetación está compuesta por hierba y matojos de escasa altura.
El faro aparece cuando asciendo a un terreno elevado, y desaparece cuando desciendo hasta el cauce de un torrente. Eso sí, cada vez más cerca...
En Cala Jugadora lo veo ya muy cerca, casi sobre mi cabeza.
Un esfuerzo más y habré llegado a mi objetivo...
Me quedan poco más de 500 metros, en fuerte subida, que no tardo en superar.
y.... Llegué!!

El Far del Cap de Creus

Estoy junto al faro del Cap de Creus.
Pero no he acabado la ruta de hoy.
Ya que estoy aquí, no puedo marchar de ahí sin un recorrido por la punta del Cap de Creus y admirar sus rincones y el mar, casi siempre un poco embravecido en este punto.
Una nueva etapa finalizada, llena de preciosos rincones y con una belleza salvaje que conmueve los sentidos.


Dura y sin sombras, por lo que no deberemos ser escasos con las provisiones de agua (la del mar está un poco salada...)
¿La mejor época para hacerla?
Depende de cada uno.
En verano nos podremos bañar en alguno (o todos) esos rincones de gran belleza. Pero las calas estarán llenas de gente, por lo que de paz y tranquilidad, ni hablar.
En invierno, la podremos hacer casi toda en solitario, pero de bañarnos, ni hablar.
Entretiempo... si, siempre y cuando no sople mucha tramontana y no nos desanime el agua un poco... fresca.
Estoy exhausta de subir y bajar por senderos pedregosos, de caminar bajo el sol (aunque  las horas de más calor las paso en calas o rincones que queden un poco protegidos)...
Pero fascinada por tanta belleza...
Anochece....
Hora de buscar un sitio donde pasar la noche...
Tomo dirección a Port de la Selva por el GR-11. Esta próxima etapa la haré siguiendo en todo momento el GR-11. Creo que sin GPS los caminos son un poco perdedores, viajo sola y no quisiera meterme en ningún enredo que me pudiera llevar por senderos peligrosos por su desnivel o que me hicieran recorrer más kilómetros de los que tengo previstos.
Me alejo un poco del faro y ya en plena montaña busco un lugar adecuado donde estirar el saco y dormir.
No es difícil. Un claro bastante plano, con hierba seca de un palmo de altura que me hará de colchón, y millones de estrellas sobre mi cabeza...
Sólo me quedan dos etapas para llegar a Portbou...

domingo, 14 de julio de 2013

ETAPA 7 - ROSES - CADAQUÉS

Séptima etapa. De Roses a Cadaqués.
Realizada el día 14 de julio de 2013
Recorrido: 21 kilómetros
Esta es una etapa un poco dura, por el constante sube y baja. Se acumulan más de 800 metros de desnivel. Pero os aseguro que vale la pena.

Dejamos atrás Roses

Nos aproximamos a la zona más agreste y salvaje de la Costa Brava: el Cap de Creus.
Y para rematar, yo lo he hecho un poco más largo y duro, a la vez que más hermoso.
En la Cala Calitjàs, dejo por unos momentos el GR-92 para ir a visitar la Torre de Norfeu, que no queda muy lejos... Aunque sí a bastante altura, por lo que se va acumulando desnivel.
Pero el premio son unas excepcionales vistas sobre la escarpada costa y sus calas escondidas que cortan el aliento.
Y unos cinco kilómetros antes de llegar a Cadaqués, vuelvo a dejar el GR. Esta vez para visitar unas preciosas calas y para entrar en Cadaqués de una manera más fotogénica, por la costa. El GR me haría entrar por detrás, por las montañas...


Rincones casi mágicos...

Bien, este es mi séptimo día de ruta y de momento me siento perfectamente.
Por suerte las dos últimas etapas fueron muy suaves y me permitieron recuperar fuerzas.
Y las voy a necesitar. Cruzar el Cap Norfeu y el Cap de Creus no es ningún juego de niños.
Como cada día, me despierto con las primeras luces del día y me pongo en marcha en seguida. Debo procurar hacer el máximo de trayecto antes de que apriete demasiado el calor. Esta zona es muy escasa en árboles, por lo que no hay sombras.
El primer tramo no ofrece dificultades. Voy bordeando el mar, descubriendo pequeñas calas y hermosos rincones.

Bellos rincones escondidos entre escarpadas colinas que convierten
el camino de hoy en un buen rompe-pienas.

Pasado el puerto de Roses, voy avanzando por grandes urbanizaciones. Canyelles Petites, l'Almadrava... Y sus correspondientes playas, calas y espigones, hasta Punta Falconera.
Más adelante, cala del Lledó, cala Murtra, cala Rostella, y la impresionante cala Montjoi, sede de El Bulli.
Sigo recorriendo la costa, de momento sin grandes desniveles, paso la Punta de la Ferrera, la Cala Calitjàs y llego al Cap Norfeu. Dejo el GR y tomo un desvío hacia la Torre de Norfeu, una antigua torre de defensa o de vigía en el centro de esta pequeña península.
Hay que hacer un tramo de camino en fuerte subida, pero merece la pena. Las vistas son espectaculares.

Caminos y senderos de gran belleza

Regreso al GR y sigo avanzando. Llego a Cala Joncols. Extraordinaria...
A partir de aquí, el GR-92 deja de reseguir la costa y se adentra hacia el interior, y no vuelve a la costa hasta llegar a Cadaqués.
Pero yo hice una pequeña variante.
Tras una fuerte ascensión al Puig d'en Manyana, como a un km, tomo un desvío a la derecha, desciendo hasta Sa Planasa, el far de Calanans, la Platja de Sa Sabolla, sa Conca, y entro en Cadaqués por la costa, con una vista de esta población fantástica.
A pesar de haber sido una etapa un poco dura, me queda un buen rato antes de que anochezca, por lo que dedico a dar una vuelta por el pueblo y descubrir sus preciosos rincones.

Preciosa vista de Cadaqués.

Cadaqués es un pueblo precioso, merece la pena dedicarle unas horas...

Algunas calles son de una belleza excepcional...

Cae la tarde...
Se acerca la noche....
Hora de empezar a buscar un rincón un poco resguardado y a descansar.
Ya falta menos...